Desde su fundación, los estudios se convirtieron en el epicentro mismo de la comunidad cinematográfica. Antaño mientras María Félix salía de la sala de maquillaje rumbo a uno de los foros, Cantinflas filmaba algunas escenas de su película El Extra en el patio central; sin olvidar al Indio Fernández, quien en la cafetería solía contar sus anécdotas revolucionarias mostrando con orgullo su pistola.

Con 8 foros, dos salas de regrabación y mezcla, un laboratorio fotoquímico, una sala de doblaje y actualmente con un centro de postproducción digital, el proyecto de los Estudios Churubusco fue desarrollado en 1943 por Emilio Azcárraga Vidaurreta, la productora norteamericana RKO, Radio Pictures y un grupo de inversionistas encabezado por Harry Wright, presidente del Country Club y dueño de los terrenos donde hoy también se encuentra el Centro Nacional de las Artes.

Los primeros directores de los estudios fueron estadounidenses: Charles Wooran, de la RKO y más tarde Richard K Tomkins, quien estaría a cargo hasta 1953 y viviría la época de oro de la producción, realizando hasta 90 películas por año y dando luz verde al proyecto de la cinta Si me han de matar mañana, protagonizada por un joven desconocido llamado Pedro Infante.

La primera película rodada íntegramente en Churubusco fue "La morena de mi copla" (1945), dirigida por Fernando Rivero, aunque durante su construcción el director estadounidense James A.

Entre 1946 y 1947 otros dos astros se suman con sus propios proyectos a las cintas realizadas en los Churubusco, María Félix con La diosa arrodillada y Cantinflas, quien por esos años añadía los toques finales a su inmortal personaje en la película A volar joven.

A estos dos films los siguió una cadena de éxitos locales e internacionales entre los que están: "Aventurera" (1949), "A toda Máquina" (1951), "Dos tipos de cuidado" (1952), "Nazarín" (1958), "El Ángel Exterminador" (1962), "Querida encogí a los niños" (1988) , "Liberen a Willy" (1989), "El crimen del padre Amaro" (2002), "Un chihuahua en Beverly Hills", entre muchos otros.

La mayoría de los cineastas y cinéfilos coinciden en que 1949 fue un año que se convirtió en el parteaguas de los Estudios Churubusco, no sólo porque la mayoría del personal creativo que ahí laboraba contribuyó a establecer la Ley Cinematográfica, sino además porque la producción realizada en sus foros rompió récord en América Latina: más de 108 películas realizadas en 12 meses.

En 1950 se logró una fusión que consistía en adquirir el total de las acciones de Estudios y Laboratorios Cinematográficos Azteca, S.A. con lo cual quedaron fusionados los Estudios Churubusco y Azteca, dando como resultado que cambiara la denominación de Productores Asociados Mexicanos, S.A. por la de Estudios Churubusco Azteca, S.A.

Para la década de los sesenta, los Churubusco ya eran una maquinaria bien aceitada y eficiente que producía hasta 90 cintas por año, entre ellas The Young One, la única película realizada por el legendario Luis Buñuel en inglés. Asimismo durante esos años se incorporó el color a la mayoría de las cintas, revolucionando con ello la estética de esta expresión a nivel continental.

Con la creación del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, en 1988, los Estudios Churubusco pasaron a formar parte del sector cinematográfico, al igual que el IMCINE, la Cineteca Nacional y el Centro de Capacitación Cinematográfica, iniciando asimismo un programa de modernización y remodelación de sus foros y equipo para las áreas de Sonido, Laboratorio Fotoquímico y Laboratorio Digital.

Actualmente las salas THX de Estudios Churubusco se encuentran entre las más modernas de América Latina, diseñadas bajo los estándares THX establecidos por Lucas Films, ubicada en Los ángeles California.

Además de las dos salas digitales de regrabación y mezcla se cuenta con una sala de proyección única en México en la que se proyecta en formatos 35 mm, 16 mm, y digital 2k.

La inversión en tecnología de punta ha permitido que la infraestructura THX de los Churubusco ofrezca adelantos como la Consola Digital, Solid State Logic C-300 de 320 canales, grabadora Fairlight Xynergi de 96 canales, proyector 35mm Westrex de alta velocidad, además de servicios como corrección de color, elaboración de ópticas y conformación, composición y restauración digitales.

Se cuenta por igual con un área de escaneo de imagen para materiales cinematográficos de 35 mm y 16, además de procesamiento de imagen, impresión y proyección digital, para lo cual se ha adquirido recientemente el Christie CP2000, considerado uno de los proyectores más avanzados del mundo.

Asimismo los Estudios Churubusco han cobrado fama a lo largo de los años por la calidad de sus laboratorios y revelados. Actualmente el área encargada de estos procesos es la única en México en obtener anualmente la certificación Eastman Kodak, de Rochester, Nueva York, teniendo la capacidad de realizar hasta 60 copias de un largometraje diariamente.

Hoy el complejo cinematográfico, ubicado a espaldas del Centro Nacional de las Artes es como una gran galería de historia de nuestro pasado fílmico. Ahí están las oficinas donde divas del cine como María Félix y Emilia Guiu firmaron contratos para protagonizar sus personajes ahora inmortales, el corredor donde Emilio el Indio Fernández se enfrentó a la fuerza pública para defender a la Asociación de Cortometrajistas Mexicanos.

Más allá, también los recuerdos amargos perduran como el sitio donde antaño estuvo ubicada la Cineteca Nacional y donde en 1982 se suscitó el incendio que terminó con más de 17 mil cintas de su acervo.

No obstante, para quien conoce la historia de la cinematografía nacional, los Estudios Churubusco Azteca son el referente obligado, no sólo en el desarrollo de este rubro, sino en la construcción misma de la identidad nacional, un orgullo de todos los mexicanos.

La historia continúa…



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